Descripción del proyecto

Tierra de la Reina, Montaña Oriental de León, a mediados de Septiembre.

En la quietud crepuscular de nuestro bosque (aún no mancillado: el oso lo tiene por morada) restalla, poderoso, el bramido de un ciervo encelado. Luego, otro. Y mientras el atardecer se abandona en las penumbras de la noche, la primera brama estremecida se habrá ido haciendo portento coral, rapsodia enfebrecida de miles de ciervos que claman su querencia en ritual cósmico de la fertilidad. En cada vallejo y en cada campa, en toda loma, alcor o collado, el bramido clamoroso de los ciervos parece construir un acorde telúrico que invocara a las deidades de la fertilidad.

Y el bosque – el roble y el haya, el mostajo, el tejo, el abedul- como si conociera el misterio de la ceremonia, se engalana lujurioso con los más cálidos matices de la gama cromática en la vestimenta de sus hojas, desde el amarillo al bermellón, desde el ocre al anaranjado, como queriendo hermosearse con sus más llamativos atuendos para la fiesta del himeneo que la naturaleza está celebrando

Nosotros – HOTEL TIERRA DE LA REINA – aportamos al privilegio de presenciar este prodigio que se ofrece a la contemplación sosegada, el ofrecimiento de nuestros servicios hoteleros, ayuda, información y nuestra más sincera hospitalidad.